miércoles, 26 de diciembre de 2007

Sonríe, quita esa cara pesada, llegó Navidad!




Cuando llega Navidad, muchas son las cosas que pasan por nuestra cabeza, tal vez ésta nos encuentra con alegría o tal vez con dudas y el corazón desvalido, con problemas que nos aturden y que nos hacen decir: mmm...bueno navidad pues... Caramba ¡Navidad ha llegado!, ¿a qué vienen las caras largas y el mal humor, el rencor y la duda, la angustia y el desánimo?

El cuerpo frágil de un bebé indefenso cobija al mismo Dios que encuentra posada entre buey y asno, el Eterno ha entrado en el tiempo, el misterio más grande de todo el universo ha sido revelado con la sencilla claridad de una estrella, no hay palabras que puedan describirlo, no existe parangón suficiente para explicarlo, Dios viene a quedarse a nuestro lado hasta el día sin final.

En esta hermosa estampa de Belén muchas paradojas se desvelan con dulzura: pobreza que es riqueza, silencio que es compañía, noche que se convierte en día, y nada volverá a ser lo mismo, ninguno de nosotros volverá a ser el mismo. Cómo callar esta alegría, cómo renunciar a compartirla con quienes sufren o la han olvidado, no podemos dejar de hacerlo, nadie que lo sepa tiene el derecho a olvidarlo jamás.